miércoles, 29 de septiembre de 2010

ASPECTOS LEGALES

Si bien es cierto que durante años, la opinión publica consideraba las UPP como algo inevitable y un mal menor, TAMBIEN ES CIERTO QUE: en la medida en que la poblacion fue teniendo mayor información y se fueron haciendo eco de la magnitud del problema, y sobre todo se fueron concientizando,que es una patología prevenible, comenzaron a pedir explicaciones tanto a nivel profesional como a los propios directivos de los hospitales.
Soldevilla ha recordado, en una entrevista a Europa Press, que "usando el procedimiento adecuado y con una mínima inversión", se puede disminuir la aparición de las úlceras en un 95 por ciento. "La gente hoy en pleno siglo XXI se muere por úlceras por presión, y eso es paradójico si se puede evitar casi la totalidad", explica
En países como Inglaterra, Alemania o Estados Unidos,España, por la falta de prevención y el tratamiento inadecuado en cuanto a las UPP, han comenzado  a aflorar enjuiciamientos por mala praxis.

La aparición en los pacientes de úlceras por presión puede ser considerado como maltrato.

La historia clínica(HC) supone la pieza más importante de la prueba en un caso de
mala praxis de los profesionales sanitarios.
Es una herramienta crucial para determinar si se han seguido los cuidados que la ciencia recomienda,y la ausencia de anotaciones en la documentación es considerada una
gran evidencia de negligencia.
A CONTINUACION HAGO REFERENCIA DE CASOS SEGÚN BIBLIOGRAFIA ENCONTRADA:
Missouri, 23 de septiembre de 1996. Parapléjico de 45 años que reclama por la amputación de ambas piernas y de la cadera porque los cuidados recibidos para la prevención y tratamiento de las UPP aparecidas en cadera y nalgas fue negligente: no se utilizó equipamiento adecuado para la prevención. Los dos hospitales en que fue ingresado fueron condenados a abonar un total de 2.873.149 $.

Florida, 25 de septiembre de 1995. Paciente de 88 años con Alzheimer frecuente-mente dejado en una silla de ruedas desarrollando UPP que finalmente le causaron la muerte. Se apreció abuso (maltrato) por parte de los cuidadores, además de carencia de plan, manuales impropios, delegación inapropiada de tareas en auxiliares, etc. La residencia fue condenada a pagar 2.719.064 $.



¿ MALA PRAXIS ?   ¡STOP !



Alabama, 29 de junio de 1990. Paciente con síndrome mental orgánico a quien le aparece una UPP a las dos semanas de su ingreso y posteriormente múltiples
UPP en la cadera izquierda que le acaban causando la muerte. Se condena a la residencia por deficiente calidad de los cuidados, inadecuada documentación,
no facilitar el material pertinente, falta de plan y seguimiento, etc., a pagar 2.000.000 $.

Un líder en esta nueva concepción ha sido el estado de Hawaii que, en noviembre del 2000, condenó por homicidio a la propietaria de una residencia por la muerte de una paciente por permitir la progresión de úlceras por decúbito sin buscar ayuda médica, y por no remitir a la paciente a un médico para el tratamiento de las úlceras, contravi-niendo la conducta prudente de cualquier persona que se hubiera encontrado en ese caso, ya que debiera haber sabido que constituía un sustancial riesgo de muerte y lesiones corporales graves. Las repercusiones legales de este caso en EE.UU. son enormes, ya que la persecución criminal para graves negligencias supone una nueva arma contra la mala calidad de los cuidados.
“El uso de biomarcadores forenses nos pueden ayudar a evaluar el abuso en ancianos. Los biomarcadores incluyen abrasiones, laceraciones, quemaduras, fracturas,decúbito, pérdida de peso, deshidratación, problemas de salud cognitivos y mentales, problemas de higiene, y abuso sexual” (Bonnie & Wallace, 2003).
La identificación de biomarcadores forenses para el abuso de ancianos es vital para la determinación médica y legal del abuso o negligencia en los ancianos.

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